Saltillo, Coahuila.- Agotamiento crónico, trastornos del sueño, estrés postraumático e ideación suicida: más de un tercio del personal médico y de enfermería puede presentar síntomas depresivos o de ansiedad debido a la exposición continua al sufrimiento humano, la toma de decisiones críticas y la falta de recursos.
Y para un país cada vez más envejecido, el panorama se vuelve complicado, ¿quién atenderá la salud física si cada vez más doctores lidian con problemas sicológicos?
Se requiere una vocación real
Jesús Ángel Padilla Gámez, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Coahuila, señala que las condiciones laborales de los doctores son tan extremas, que es indispensable una vocación médica real, con profunda motivación de servicio, empatía y compromiso para aliviar el sufrimiento de los pacientes, de ahí la urgencia de aplicar pruebas sicométricas a los aspirantes.
Algunos felices…
“Estamos en proceso para que se aplique esta medida (pruebas sicométricas), que tiene como propósito mejorar la selección de los alumnos de la Facultad de Medicina, con la idea de que no haya alumnos que a mitad de camino la rechacen o salgan o encuentren que no fue su vocación, sino que en ese camino encuentren satisfacción y realización, que sean alumnos no frustrados o angustiados, sino alumnos felices y por lo tanto profesionistas capaces”, expresa.
Los mejores candidatos
Estas pruebas permitirían seleccionar, no sólo a los puntajes más altos, sino a los mejores candidatos para ejercer esta profesión: personas resilientes y con un carácter de adaptación capaz de enfrentar con suficiencia emocional y técnica, las situaciones a las que se expone un médico.
“Hay estadísticas muy importantes que hablan en relación con la satisfacción con la vida, con los estados emocionales y con los índices de adicciones, suicidio, depresiones, y el gremio médico por la naturaleza del trabajo, la responsabilidad que sobre sus hombros pesa, es un gremio que emocionalmente puede ser muy lábil y que puede experimentar los cambios y las modificaciones a los estados de ánimo”, detalla.
Sin enfrentar condiciones
Y es que, en los últimos años, las facultades de Medicina en Saltillo, Torreón y Piedras Negras han visto un aumento en las bajas de residentes en todas las áreas de validación por diversas condiciones, y ya lo detectaron: los alumnos que se dan de baja reconocen su incapacidad de enfrentar las difíciles condiciones.
Formación extenuante
Padilla Gámez afirma que, desde la formación, el personal de salud tiene que cubrir jornadas extenuantes que no se viven en ninguna otra profesión, pero que son necesarias para la gran responsabilidad que tienen en sus manos, pues la experiencia de las guardias es el mejor libro para aprender.
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